El arte abstracto de Kandinsky

Ruso, alemán y después francés, el pintor Wassily Kandinsky fue el gran teórico y practico del arte abstracto. Sus obras destacan por una abstracción controlada y sistemática, en las que cada elemento está previamente meditado con el fin de provocar una determinada reacción en el espectador. Uno de los objetivos primordiales de Kandinsky no solo era transmitir con sus pinturas, sino también persuadir a través de los colores y las formas.

Nacido en 1866, Kandinsky comenzó estudiando Derecho y Economía en Moscú, compaginando así sus clases de dibujo y música. En 1895 Kandinsky asiste a una exposición de Claude Monet, quedando fascinado por el estilo impresionista del pintor francés. A los 30 años lo abandonó todo para estudiar pintura en Munich, y viajó por numerosos países para descubrir colores, formas y formas de representación alejadas de lo tradicional.

Al llegar a Alemania, Kandinsky se inicia pintando obras paisajistas, como ‘Ciudad Antigua II’, en las que se aprecia una clara influencia postimpresionista. A partir de 1908 continúa representando paisajes, en este caso, como un pretexto para explorar las formas y los colores. Es entonces cuando se observan los primeros pasos de Kandinsky hacia el arte abstracto, utilizando un tratamiento más artificial de los colores para representar la realidad, tal y como se puede apreciar en obras como ‘Murnau’ (1909).

Encabeza el grupo expresionista Der Blaue Reiter, con el que comienza a obsesionarse con expresar algo más allá de la simple representación de la naturaleza. Poco a poco, su experimentación continuada culmina en torno a 1910, entregándose a la pura abstracción. Un poco de la libertad cromática de los fauvistas, el impulso personal del artista típico de los expresionistas y una espiritualidad que robaba tanto de las matemáticas como de la música.

Entre 1910 y 1914, Kandinsky pintó obras de tres categorías: las impresiones (inspiradas en la naturaleza), las improvisaciones (expresiones de emociones internas) y las composiciones (de gran rigor compositivo aunque basadas en la pura intuición). Líneas negras agrupadas junto a vivos colores, geometrías, motivos decorativos eslavos y formas en armonía. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial Kandinsky regre

sa a Rusia, donde se sumerge completamente en el arte abstracto a pesar de las constantes críticas hacia sus obras. En 1922 vuelve a Alemania e imparte clases teóricas en la prestigiosa Escuela de la Bauhaus. Un año más tarde crea una dos de sus obras más representativas, ‘En blanco II’ y ‘Composición Nº8’.

Se considera que las pinturas de Kandinsky funden la percepción del oído y la vista. Él visualizaba sonidos como parches de color (arte sinestésico), era amante de la música de Wagner, y esta emergía en sus más abstractas creaciones. El entendimiento del papel que juegan: matices, música e iconografía en las obras de este maestro, nos puede abrir nuevos caminos en la apreciación de su arte y del ideal que lo guió durante su vida por su camino de abstracción y asombrosas imágenes

Autor entrada: Lea Lakshmi