Dile adiós a las presiones: Vivir rápido no garantiza el éxito

Vivimos en un tiempo que se encuentra constantemente en movimiento, donde siempre se nos está exigiendo ser los mejores y los más rápidos para sentirnos valorados por una sociedad que en realidad no se preocupa tanto por nosotros, todas esas diversas situaciones hacen que me cuestione ¿por qué nos esforzamos en vivir tan rápido?, entiendo que hay personas muy tradicionales que piensan que un segundo sin hacer nada es un segundo mal gastado, pero personalmente creo que esto sólo genera el estrés, la frustración en la gente, suficiente tenemos con el tráfico, la presión escolar, laboral, y hasta la propia presión familiar, sensaciones y sentimientos que te hacen pensar que si volteas de rápido para otro lado habrás perdido el sendero de tu vida.

En realidad si nos sabemos manejar bien todas estas presiones pueden tener un impacto negativo en nuestra vida y terminar por provocarnos estrés y otros padecimientos, por lo que vale la pena preguntarnos si en verdad tendremos un mayor éxito si nos apresuramos en nuestros planes, después de todo hay personas que empezaron con un mini proyecto de avance lento y a través de los años lograron mucho más.

Por ejemplo, Ray Kroc se dedicaba a vender licuadoras especiales que preparaban malteadas de una manera rápida y eficaz. Un negocio le pidió 4 licuadoras. Su curiosidad lo llevó hasta los hermanos McDonals que se dedicaban a vender hamburguesas, malteadas y papas fritas. La comida que se pedía en el mostrador se entregaba al cliente al instante. A sus 52 años de edad se asoció con los hermanos McDonalds y empezó a vender franquicias alrededor del país.

El coronel Sanders es otro de estos ejemplos en donde las cosas no tienen que llegar necesariamente en tus años mozos, comenzó su negocio en Corbin, Kentucky en una gasolinera y dada a su rica receta de pollo, logró el éxito a los 60 años donde vendió su empresa y firmó un salario vitalicio. Hoy en día no hay un lugar del mundo donde no encuentres un KFC.


No hay que malentender u ofenderse, cada quien va a su ritmo, cada quien elige lo que quiere hacer y lo que quiere lograr, pero ¿por qué sentir esa presión social?, Que “tienes 20 años y

aún lo logras quedar en la Universidad”, “tener 24 años y vivir con tus padres”, “por no sacar 10 en una materia, esa no es tu carrera”, y así muchas situaciones que pueden afectar a una persona en todos los aspectos. Nos preocupamos por muchas cosas sin tomar en cuenta lo que realmente puede hacernos feliz. 

Vive tú día a día, disfruta a tus amigos, a tu familia, tu deporte favorito, tu escuela, vive por ti, no para los demás.

Autor entrada: Monika Peredo