Crítica I want to eat you pancreas: una historia de amor que va directo a los intestinos

Si entraste a esta crítica porque pensaste que verías una peli relacionada a la salud o con un sádico caníbal, será mejor que regreses por donde viniste.

Si te gusta el anime o el cine, seguramente te haya llamado la atención este singular título, pues no es algo que escuchemos todos los días, es probable que lo que menos imagines con esta frase sea que es una bonita y emotiva historia.

¿Qué harías si te encuentras con un “diario de muerte”?, Él (No confundir con L) encontró uno y a la dueña del libro, lo que significó un cambio de 180° para sus vidas cotidianas, Él pasó de tener días tranquilos, hundido hasta el cuello de libros a experimentar algo más allá que una amistad e inclusive un amor.

Ahora que, si te gustan las historias de amor, puede que sientas que esta es una que ya has visto mil millones de veces, lleno de clichés y hasta un poco sosa, pero resulta ser una parte vital para que el filme haga su “magia”, mostrándote una pareja de polos opuestos, logrando entender a veces a uno, y a veces al otro, dudando de sus acciones o no entendiéndolas. Pero hasta lo que pareciera nada de nada, resulta ser un detalle significativo al final.

La película sabe llegarte al punto exacto, sabe dónde dar la última estocada para llegar a tus emociones, y así seas el macho más macho, por lo menos te nubla la vista con un par de lágrimas en tus ojos, resulta ser un cálido golpe en el corazón.

Los personajes se toman el tiempo para hacer de la muerte algo cotidiano pero sin restarle el impacto que tiene en la gente, por lo que, si has perdido a alguien importante, puede resultar un buen consuelo, pues a pesar de todo, la propia película lo dice “seamos felices juntos”.

La cinta te lleva a explorar las relaciones personales, lo import

ante que una persona por si misma puede llegar a ser, tanto en vida, como en muerte, y la huella que podemos dejar en otros, inclusive te muestra como las vidas se unen por decisiones y palabras.

Es una película que podrá no ser la más original, pero realmente tiene mucho que ofrecer.

Autor entrada: Sofía Pereyra