Brujas y Hechiceras

Existen dos conceptos para las mujeres brujas: las hechiceras y las brujas propiamente. La primera se refiere a la mujer curandera y sabia con el poder de hacer un maleficio. Podía sanar y al mismo tiempo causar daños a las personas, ocasionar enfermedades, e incluso la muerte; provocaba tormentas o pestes para que se perdieran las cosechas; asimismo podía causar conflictos matrimoniales por impotencia, infertilidad o adulterio; todo mediante el uso de hierbas y rituales, por un don innato y recursos mágicos.

Este concepto de hechicería corresponde a la cultura popular, principalmente se creía en el maleficio causado por hechiceras en los centros agrícolas. La hechicería, la curación y la adivinación formaban parte de una magia practicada por el pueblo, y tenía respaldo empírico. Esta magia, llamada baja, fue la magia perseguida en Europa. Al contrario, la magia alta, que incluía la astrología, la alquimia y en un primer momento la nigromancia, era una magia culta. Tenía un fuerte respaldo teórico filosófico y eran las élites las que la practicaban. Su fin era espiritual: el conocimiento de Dios.

Por otro lado, bruja fue un concepto creado en Europa por las élites cultas en los siglos XIV al XVII, mediante la transformación del concepto de hechicera, al cual se incorporó la idea teológica de que los males que causaba se debían a la existencia de un pacto con el Diablo, o por el poder que éste les otorgaba. De acuerdo con esta idea, era el ser maligno quien le enseñaba a la bruja qué fórmulas pronunciar, qué objetos utilizar y cómo manipularlos para producir los maleficios.

El concepto de bruja también se nutrió de las tradiciones populares en algunos países de Europa, como las creencias sobre las mujeres o espíritus femeninos que volaban junto con las almas de los muertos. Las creencias populares fueron vistas por las élites intelectuales como supersticiones paganas y como ilusiones engendradas por el Diablo en las mentes de la gente del pueblo para apartarlas de la verdadera fe.

Fuente: Blazquez, N. (2011). El retorno de las brujas. Incorporación, aportaciones y críticas de las mujeres a la ciencia. UNAM.

Autor entrada: Patricia Miros