Benzin y el hambre de música nueva

No hay palabras para describir esto, esa sensación de gritar, volar, llorar, enloquecer, embrutecer, provoca vomito sin duda. ¿Quién está preparado para esto?, para volar dos minutos a la vez.

Sales del trabajo con indiferencia al restaurant, mientras te acomodas la corbata preguntándote ¿qué rayos fue lo que paso?, buscas en tu móvil que escuchar, pasando de artista en artista, de género en género, piensas en las compra de mañana, un kilo de plátano, jitomate; continuas buscando, y de repente, ¡Benzin! Garage rock y punk, brincas y pisas con fuerza; de repente quieres gritar, agitar y celebrar.

Ahora quiero más, estoy ansioso de más, hay mucho que escuchar y poca distinción a la palabra de otro idioma, agitar los pies sin parar, si de música se trata Benzin. Para y toma tu reproductor, ponlo a todo volumen y llora de alegría, contagia al mundo de adrenalina, sonríele con amor, amor por el punk y la pasión olvidada.

Soñar con caídas y destrozar el mundo a través de la música, es cursi pero curioso, igual de necesario que distorsionar una guitarra, una guitarra que mientras desayunas provoca que quieras más cereal, tomar la cuchara como baqueta y golpear todo hasta terminar reventando el bote de leche sobre el plato, cómo dije, vómito. Música que te revienta y te deja por los suelos sin importar edad, género o preferencias.

Distorsiones que provocan sonrisas y alegrías que van más allá de nuestros sentidos, acompañamientos para matizar nuevos días a los que a veces pensamos en no llegar, pero Benzin nos insta a movernos y a descubrir que la motivación perfecta la tienes tu; no hace falta mirar más allá para saber que estas bien en tu compañía y que la música la hace más amena, y repetir eso no es de locos, o por lo menos no cualquier tipo de l

ocura, a lo mejor se trate de sentir miedo o ansiedad pero sin olvidarnos del amor.

Olvídate de lo que he dicho, o quizás no, sal y busca tu propia música, mastica por tu cuenta, piérdete, conquista, provoca, renuncia; provoca tu propio vómito y aplástate, o sal y ¡aplasta!  

Si quieres experimentar estas emociones puedes escuchar aquí el demo de Benzin

Autor entrada: Armando Salazar